¿Por qué #Apruebo y escojo Convención Constituyente?

Se me ha preguntado, en varias oportunidades, si voy por el #Apruebo o por el #Rechazo, y si ganara el apruebo, qué tipo de convención es de mi preferencia.


Aquí detallaré los motivos que generan en mi la necesidad y urgencia de votar #Apruebo y #ConvenciónConstituyente.


Porque necesitamos una nueva Constitución


La Constitución es clave para un país porque entrega los principios y derechos fundamentales para la convivencia. Los países que cuentan con un texto valorado por sus ciudadanos tienen una gran ventaja: la carta fundamental los guiará para sortear los conflictos y turbulencias que puedan surgir.


Este proceso es de suma importancia, ya que los y las chilenas debemos asumir nuestra responsabilidad con la institucionalidad democrática que merecemos y necesitamos para vivir, en una sociedad más justa y equitativa, más respetuosa de los derechos, para tener un mayor equilibrio social de oportunidades, de acceso a bienes y servicios públicos, para descentralizar efectivamente al país dando más oportunidad a regiones y comunas. Necesitamos una nueva Constitución auténticamente democrática, surgida de nuestra participación.



Aquí 12 razones para #Aprobar


1) Derecho a las pensiones

La Constitución solo garantiza y asegura las pensiones mínimas (art. 19, N°18) sin ninguna exigencia de cumplimiento, razón por la cual nuestras pensiones quedan nuevamente en manos del mercado debido a la «Libertad de Empresa» (art. 19, N°21) lo que consagra CONSTITUCIONALMENTE el Modelo de las «AFP».

No asegura un sistema de seguridad social ni pensiones dignas; tampoco la libertad de elegir cómo administrar nuestros fondos de pensiones. La Constitución solo asegura el derecho de los privados a crear las AFP. Nada más. Sobre esa base, la ley estableció el monopolio de que solo ellas podían administrar estos fondos. De hecho, obliga a todos los trabajadores a meter sus fondos en una AFP.




2) Derecho a la salud

Según el art. 19, N°9, la Constitución asegura la coexistencia del modelo público y privado, permitiendo única y exclusivamente la elección entre ambos sistemas, pero no siendo capaz de garantizar la Salud como derecho (art. 20) En el fondo, busca proteger el negocio de las ISAPRES y el lucro en la salud. Por esa vía se impide o limita crear un Fondo de Salud Universal y solidario; la posibilidad de regular los precios de los medicamentos y la producción pública de vacunas o medicamentos propios para nuestras condiciones de salud.


3) Derecho a la educación

La Constitución actual establece que el Estado debe “fomentar el desarrollo de la educación en todos sus niveles”, pero aquí también su prioridad es el fomento de la educación privada: “La libertad de enseñanza incluye el derecho de abrir, organizar y mantener establecimientos educacionales” «Libertad de Enseñanza» (art 19, N°11). Además, obligó a que la educación se regule por una Ley Orgánica Constitucional de muy difícil modificación, para asegurar ahí el lucro en la educación y limitar el rol de la educación pública. Eso derivó en que se privilegiaron los colegios subvencionados en vez de los colegios y liceos públicos; se impide un apoyo especial a las universidades públicas; se impidió por años crear institutos profesionales y centros de formación técnica públicos gratuitos y de calidad para cientos de miles de jóvenes, y se ha limitado el rol del Estado en la calidad y regulación de las carreras.


4) No existe el derecho a la vivienda

A diferencia de otras constituciones en el mundo, en Chile no existe el derecho social a la vivienda. Existe el derecho de propiedad sobre una vivienda, pero eso no nos protege de los abusos o especulaciones de las inmobiliarias. La función social de la propiedad no incluye los derechos colectivos de vivir en la ciudad. Por eso no nos podemos defender de los guetos verticales y no tenemos protección frente a los defectos u omisiones de un mal plano regulador, que favorecen a algunos y afectan el valor de las viviendas de otros. En resumen: solo permite que este derecho se transforme en otro recurso más, dejando su costo a libre regulación del mercado, acogiéndose a la «Libertad de Empresa» (art. 19, N°21).




5) Derecho al agua

Según la Constitución, las aguas son BIENES nacionales de uso «público», pero, las empresas privadas pueden aprovecharse libremente de ellas (art. 19, N°24) ya que por sobre el derecho de aprovechamiento de aguas, rige el Derecho de Propiedad.

Por ende la actual Constitución asegura el mercado del agua, no el derecho al agua. No garantiza el agua para el consumo humano y tampoco asegura el agua para todas las actividades económicas, sino que solo para los que pueden comprar derechos de agua. La Constitución del 80 separó el agua de la tierra, permitió la sobreexplotación de las cuencas y concentró los derechos de aguas, afectando a pequeños productores y el medio ambiente. Ello implica que no podemos enfrentar bien la sequía y el cambio climático; hay especuladores del agua afectando el consumo humano y a los pequeños agricultores; no hay un desarrollo productivo armónico y sustentable de los territorios.




6) Derecho de los consumidores/as

La Constitución NO protege a los consumidores. Cuando se le quiso dar al SERNAC atribuciones para poder sancionar debidamente a los infractores (las grandes empresas), el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional esta medida (ya habiendo sido aprobada), amparándose en que «solo los tribunales pueden imponer sanciones». Por ende el SERNAC sólo es un mediador.


7) Derecho a trabajar y derechos sindicales La Constitución defiende la libertad de trabajar, pero no el DERECHO a trabajar (art. 19, N°16). Además, protege la «libertad» sindical, pero no protege en ningún lado a los sindicatos, siendo este el piso para regular todas las otras leyes, lo que permite, por ejemplo, el «reemplazo» de los trabajadores en huelga o paro.

La Constitución del 80 restringe el poder de negociación de los trabajadores y trabajadoras. Impide la sindicalización automática, que permitiría sindicatos más amplios y robustos. Impide la negociación por rama, que en tantos países es una herramienta de diálogo social. Restringe la actividad política de los sindicatos, para reducir su peso e influencia. El Tribunal Constitucional rechazó la titularidad sindical y promovió la división de los trabajadores, al ponerlos al mismo nivel que los “grupos negociadores”.


8) Medioambiente, Propiedad y zonas de sacrificio

La Constitución solo protege el medioambiente cuando el responsable es un particular. Las restricciones a quienes más contaminan (Empresas Privadas), quedan protegidas por el Derecho de Propiedad (art 19, N°24) y nuevamente por la «Libertad de Empresa» (art. 19, N°21). Aunque en la actual Constitución se contempla el derecho a la salud y a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, prevalece el derecho de propiedad. Eso es lo que permite las “zonas de sacrificio ambiental”. La función social de la propiedad se remite a “la conservación del patrimonio ambiental” y no —en general— a que la función social obligue su ejercicio libre de daños a las personas y el ambiente. No hay un justo equilibrio. Los derechos ambientales no están asegurados frente a la propiedad privada.


9) Poder a las regiones

La Constitución concentra el poder en Santiago, y en Santiago lo concentra en los ministerios, y no en el gobierno regional. Actualmente, las regiones no tienen poder para realizar inversiones, incentivos propios para atraer el desarrollo productivo y, mucho menos, poder formar empresas públicas para impulsar sectores de la economía regional. Solo administran lo que a nivel central les van indicando.


10) No reconoce a los pueblos indígenas

En su visión nacionalista, la Constitución del 80 no considera ni valora la diversidad cultural de nuestro país: no reconoce a todos los pueblos indígenas y afrodescendientes presentes en nuestro territorio, y tampoco respeta los derechos de los pueblos a su tierra, su lengua y cultura, mucho menos su representación política, como lo han hecho en otros países.




11) Restringe las libertades individuales

Tenemos una Constitución conservadora, que limita el ejercicio de las libertades y la autonomía personal: limita las campañas públicas por enfermedades como el sida; limita el derecho al aborto en causales específicas (inviabilidad fetal, mortalidad materna y violación); impide la eutanasia, a pesar de que una persona quiera descansar de una enfermedad agobiante, etc.


12) Por una constitución feminista

Que sea redactada por un órgano integrado de forma paritaria (por primera vez en la historia) y que se recoja en el texto constitucional el enfoque feminista, teniendo como puntos esenciales: el reconocimiento y la garantía de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres; asegurar una vida libre de violencias, en particular, de la violencia de género; el reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados; y reconocer la diversidad de las mujeres que habitan nuestro territorio.




Convención Constituyente


"La Convención Constituyente no tiene vicios"


1) ."La Convención Constitucional es un mecanismo representativo que no tiene ninguno de los vicios que tiene la Convención Mixta: sus miembros no van a tener la inhabilidad de un año para postularse a cargos de elección públicos, como sería el caso de los parlamentarios. Y eso podría significar un problema, porque los parlamentarios podrían estar redactando el texto con un interés que podría cruzarse y generar reglas que les puedan beneficiar a sí mismos".


2. "Al estar la Convención Mixta integrada por mitad parlamentarios y mitad convencionales constituyentes, significa que habrá 86 diputados o senadores que van a tener que repartir su ya ocupadísimo tiempo entre la redacción de la Constitución y el Congreso. Y hoy ya tenemos problemas de conseguir los cuórum para poder sesionar ya sea para comisiones investigadoras, interpelaciones, acuerdos o para aprobaciones de proyectos de ley".

"Además, si tienen que repartirse, eso significa que no van a dedicarse exclusivamente a redactar la Constitución, lo que afecta tanto al Congreso como a la Convención Mixta. En cambio, los integrantes de la Convención Constituyente van a estar únicamente dedicados al texto de la futura Constitución. Y, a la vez, este mecanismo permite que no trabajen los actores que actualmente están haciendo la política contingente en el Congreso".

Cabe recalcar que para el caso de la C. Mixta, los parlamentarios que participen mantendrán sus asignaciones ($9,5 millones mensuales)…


3. "También, la Convención Mixta genera un problema de incentivos cruzados. Porque si yo soy parlamentario de gobierno o de oposición, en el Congreso podría presionar, para uno u otro sector, para negociar una ley, un nombramiento o cualquier materia a cambio de un determinado resultado en el nuevo texto constitucional. Entonces, se juega en las dos canchas, lo que implica que ese parlamentario, en vez de dedicarse solo a pensar en cuál es la mejor Constitución, podría presionar para lograr resultados tanto en la política contingente como en los textos de la futura Constitución".


POR ESO...

Más claro que el agua, imposible.


Con cariño,

Tiffany.

 

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